Einstein no fue sólo física y números

 
"Qué extraños somos todos los mortales. Cada uno de nosotros está aquí por un muy breve espacio de tiempo y por un propósito que no conoce, aunque a veces piense que sí.
Pero, sin necesidad de una reflexión más profunda, uno sabe, a partir de la vida diaria, que existe para otras personas.
En primer lugar para aquellos cuya sonrisa y bienestar hacen que nuestra felicidad sea completamente dependiente de ellos, y después para todos aquellos a cuyos destinos, siendo completos desconocidos para nosotros, estamos unidos por los lazos de la comprensión.
Todos los días, cientos de veces, me recuerdo a mí mismo que […] debo esforzarme para devolerlo en la misma medida que lo recibí y aún lo recibo…
[…]
Mi apasionada visión de la justicia y responsabilidad sociales siempre ha contrastado, curiosamente, con mi manifiesta falta de necesidad de contacto directo con demás personas y comunidades. Soy un auténtico ‘viajero solitario’ y nunca he pertenecido a mi país, mi hogar, mis amigos, o incluso mi familia más directa, con todo mi corazón; en las aparencias de todos estos lazos, nunca he perdido el sentido de la distancia o la necesidad de estar solo…
[…]"
 
Como buen bohemio, pasa de "todo Cristo". No sólo es interesante el aspecto científico de este personaje sino también el lado humano. En esta parte del ensayo, que está cortada, aunque no es demasiada extensa, habla además sobre temas como la política y su particular forma de ver la democracia que ya, datando de hace 76 años, podría dar lecciones a los políticos de hoy en día.
 
¿Existen ahora mismo científicos de este tipo? ¿los conoceremos antes de que mueran o se líen con Cayetana de Alba?. Científicos… sí, excesivamente conocidos… no.