Momentos que guardar, 1ª Parte

Ayer, mirador de Altea en Alicante, lugar para la reflexión como pocos…por unos segundos me sentí libre, en mi mente fui libre como Juan Salvador Gaviota que por allí volaba.
 
Creo que todo mi puente de mayo, pudo resumirse en ese momento. Por unos veinte minutos, dejé que la brisa me despeinara, que la luz del faro iluminara mis ideas y todo lo demás fuera supérfluo.
Mi mirada fija en todo y nada, captando los aromas, colores…postrado ante la inmensidad del Mar Mediterráneo, disfrutando el calor fresco del aire que nos trae. Un barco a la deriva lejos del puerto, fue quien me abrió los ojos y me hizo pensar sobre lo reconfortante de la soledad en muchos casos. Tú y tu imaginación.
 
Algo donde plasmar ese momento, una fotografía, unas hojas en blanco, el recuerdo…y el faro, advirtiendo a los barcos de que allí cerca está la tierra firme, que pueden destrozarse si se acercan demasiado. Los destellos de los faros en nuestra vida, son las señales que aquellas personas estratégicamente situadas, nos lanzan sobre cómo evitar ciertos problemas.
 
Nuestra elección está, en si podemos identificarlo como la posición de un puerto, o el peligro de un acantilado. Recordatorio: aprender a identificar los códigos de los faros.